Padres y madres Millennials

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¿Naciste después de 1980? ¿Usas frecuentemente tu Smarthphone, tablet, laptop? ¿Te conectas a las redes sociales y navegas por internet para buscar consejos sobre la mejor crianza para tus hijos/as? Entonces, bienvenid@ a la generación de la crianza Millennial.
Reconocer a un/a Millennials es muy fácil. Y seguro que más de un lector o lectora millenial está leyendo Madre y Punto Redondo ahora mismo. Yo soy una de ellas.
Se trata de una generación bien preparada académica y profesionalmente, que ha decidido casarse tarde o no casarse, que ha tenido la oportunidad de viajar por el mundo a edades tempranas. Idealistas, impacientes, e-adictos, no conformistas, críticos y críticas, con unas altas expectativas, alta creatividad y con la capacidad de sentir un gran pinchazo en el trasero cuando se les habla de zona de confort, monotonía o del “hay que resignarse”.
Como padres, esta generación está revolucionando los patrones de crianza anteriores, su gran capacidad de adaptarse a los tiempos está haciendo de la tecnología su aliada a la hora de comunicarse con sus hijos, entenderlos y disfrutar tiempo con ellos, “en la misma frecuencia”.
Ventajas de la crianza Millenials
– Mayor equidad de género entre los progenitores: ven la crianza como una cooperación de quipo y no sólo como una responsabilidad de la mujer. Los padres se involucran de forma similar en el cuidado y educación y se estima que la mitad de los padres y madres de esta generación promueven la neutralidad de género a la hora de comprar juguetes, ropa y otros objetos no sexistas.
– Mayor flexibilidad laboral: aunque no siempre es posible, los papás y mamás Millenials buscan priorizar alternativas laborales que les permitan compaginar el tiempo en el trabajo con el tiempo que pasan con sus hijos. Una gran parte de esta generación ha visto a sus padres “deslomados” por tener que sacar un hogar adelante y a una madre volcada en los quehaceres de la casa. Por ello tienen muy claro que no quieren repetir el modelo del padre “periférico” y madre “helicóptero” que ellos tuvieron.
– Valoran el potencial de las nuevas tecnologías y las usan a su favor: tienen mayor apertura al aprendizaje y una mente abierta. Ante ciertas dificultades o dudas respecto a su rol como padres, acuden primero- si es posible- a los abuelos, pero siempre verifican a posteriori en blogs, webs especializadas o tutoriales de youtube acerca de la mejor manera de llevar a cabo su labor de crianza.
– Monotorizan y previenen los peligros de interntet en sus hijos: Al manejar perfectamente las tecnologías, pueden estar al tanto de la actividad de sus hijos en las redes sociales, ajustar la privacidad y seguridad con los bloqueos parentales y hablar con ellos sobre la importancia de mantener la privacidad en sus perfiles sociales, al mismo tiempo que les facilitan su buen uso para fomentar el razonamiento crítico.
– Menos jerarquía, más democracia: nietos de la postguerra y de los efectos de la misma, los padres y madres millennials buscan mayor flexibilidad en los límites. Les interesa más el diálogo crítico que el tener razón, el compartir sentimientos y opiniones con sus hijos acercando posturas, que el imponer “porque lo digo yo y punto”.
– Comprenden y comparten “el mundo” de sus hijos: Debido a esta sensibilidad por la crítica social y el acceso a la múltiple información, los “e- padres” son más capaces de conectarse con la realidad en la que sus hijos se desenvuelven y compartir con ellos juegos, vídeos, noticias actuales, etc. de una manera afín.
Desvantajas de la crianza Millenials
– Consejos vendo que para mí no tengo: es frecuente que los padres Millennials se quejen de que sus hijos pasan demasiado tiempo colgados del móvil o de la tablet, cuando son ellos mismos el modelo de “no desconexión” que están tratando de evitar en sus hijos. Los padres millenials deben aprender a desconectarse, a estar presentes, a dar espacio y tiempo suficiente y de calidad a una interacción directa y cercana con sus hijos. Si no hay un modelo equilibrado de autogestión, ellos aprenderán de lo que ven en casa.
– Exceso de información: confusión segura: todo el mundo sabe que San Google es una bendición, pero al mismo tiempo también puede ser un generador de incesantes dudas, pues a un mismo tema tenemos cientos de páginas dando opiniones diversas. Esto da lugar a que los padres, sobre todo sin son primerizos, se sientan agobiados y desbordados ante los miles de consejos contradictorios a la hora de educar a sus pequeños.
-Flexibilidad sí. Indulgencia no: la crianza democrática implica un equilibrio entre la flexibilidad, el afecto y unos límites claros. Los padres Millennials, en su afán por querer ser amigos de sus hijos, a veces rompen las fronteras de la necesaria jerarquía que ha de reflejarse en un buen funcionamiento familiar, traduciéndose en una confusión de roles entre generaciones.
-Sintomatología por exceso de tecnología: problemas de ansiedad, insomnio, dolores de cabeza, problemas de visión y de espalda. Son algunos de los ejemplos de la sintomatología que se esconde bajo el exceso del uso de la tecnología. Los padres tienen que ser conscientes de que sus hijos están accediendo mucho antes a estos medios que lo que accedieron ellos y por lo tanto los efectos serán más a largo plazo y en menor tiempo.
Por ello, instamos desde Madre y Punto y Redondo a los padres y madres Millennials a priorizar las actividades lúdicas de disfrute cara a cara, piel con piel, al aire libre, en contacto con la naturaleza y relajantes (mindfulness, danza creativa, musicoterapia). De ese modo sus hijos no sólo tendrán una buena educación digital, sino también socio emocional y afectiva.

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