Miedo, pánico, terror

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Si, de miedo anda el tema esta semanita porque tela marinera! Si hay algo que empieza pronto en la maternidad es el miedo. Durante el embarazo tienes miedos que luego, analizados, te parecen absurdos, pero de momento te acojonas, hablando mal y pronto. Que si hoy no le he notado moverse mucho, que me duele el bajo vientre y no sé si es normal… Mi favorita: no sé si sabré distinguir que empiezan las contracciones…jajaja si, si, lo sabrás, créeme!

Pero uno de los mayores miedos en el embarazo es el parto y muchas mamás se empeñan en contarte los suyos como si el tuyo fuera a ser igual, creando en ti expectativas que es justo lo que menos tienes que meter en tu bolsa de hospital…

Una vez nacido el primogénito, comprendes el verdadero significado de la palabra MIEDO, así, con todas las letras, cuando ves esa cabeza moverse para todos los lados y tu que pensabas que sabias cogerle…cuando empiezas a instaurar lactancia y tratan de convencerse de que se queda con hambre, cuando cuentas pañales para observar que no se deshidrata, cuando llora sin parar y sin aparente consuelo…

Espera, que sigo, después, cuando le pones una vacuna y te meten miedo con los efectos secundarios, cuando coge un catarro y le sube la fiebre, cuando no come, cuando prueba un alimento nuevo y no sabes si lo tolerará…

En resumen, miedo a que amanezca, a que anochezca, a que no pase el tiempo, a que pase rápido, MIEDO.

Te acostumbras a vivir en esa incertidumbre que te ha dado la vida por rutina, a no saber que acontecerá en el día de hoy, porque cada día es totalmente diferente y sin ninguna garantía.

Y cuando crees tener la situación más o menos controlada comienza a gatear, a ponerse de pie y a intentar dar sus primeros pasos y descubres otra nueva versión del miedo, del pánico, del terror!!!😱😱😱😱😱

Las cosas que componían tu hogar, que no son muchas porque parecía que lo teníamos habilitado, se vuelven armas de destrucción, de suicidio y aniquilamiento, no hay un solo metro lineal en el que no haya un peligro, ya sea un enchufe, un pico, una bisagra, un radiador caliente por las fechas. Ni un solo segundo en el que no te escuches diciendo la palabra NO!, o sobrestimando la capacidad de un bebe de 11 meses te escuches decir CUIDADO!. Pero no, no va a tener cuidado, no va a dejar de hacerlo, porque en su naturaleza está investigar, tropezarse y caer, hacerse chichones, partirse un labio e infinidad de cosas que pasan por tu imaginación cada vez que le ves asomarse por el cambiador cuando tratas de sustituir un pañal sucio por uno limpio, que lo de limpiarle el culo se ha vuelto un deporte de riesgo y no por mancharte de caca…

Así que, ríete tú de las pelis de miedo, que si quieres un buen thriller solo tienes que tener un hijo y disfrutar del estrés en tus propias carnes, sin duda, es buenísimo para desarrollar la imaginación, porque la paranoia que eres capaz de montar en tu cabeza cuando ves a tu bebe aproximarse a una inofensiva moneda de céntimo que se te cayó al suelo apenas sin sonar, malditas monedas minúsculas y sientes en tus carnes todo lo que podría ocurrir si tu bebe llega a alcanzarla cuando pone rodillas firmes en el gateo hacia ella y sientes que no llegarás, que el llegará primero, y te cagas en la motricidad fina que tan pronto desarrolló y le habilita para poder coger la moneda e investigarla; aún así emprendes la carrera bajo un grito de horror que ni la asesinada de Psicosis, NOOOOOO!!! Y te abalanzas sobre la moneda en cuestión, pasando por encima de tu bebe que te observa atónito. Cuando la tienes en tus manos, la introduces en tu bolsillo con la misma satisfacción que el que se encuentra un billete de 500€ y entonces, tu hijo reacciona al susto y rompe a llorar…ala! Explícale tú lo que acaba de pasar…”mamá hijo, que es tonta”!

Y esto acaba de empezar señores, que lo sé, que ya sé que los que tenéis hijos más mayores tenéis los dedos preparados para narrarme todo lo que me queda, cuando salga y no sepas donde está, cuando viaje con su coche, cuando no llegue a su hora…la vida, sin más, que cuando te haces madre te da miedo y punto redondo!

Voy a tomarme una tila para seguir llevando el día…

2 COMENTARIOS

  1. Siento decepcionarte pero tengo un niño de 8 meses y hoy por hoy no tengo miedo. Ya te contaré cuando empiece a andar. Je je

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