La peluquería de Vero

2
437
peluquería

La peluquería es uno de esos lugares donde una mujer suele tener su momento de expansión, relajación y expresión; me atrevería que incluso de ilusión, porque una siempre espera salir más guapa de lo que entró.

Pero es cierto que desde hace algún tiempo, (si me pongo a pensar desde que buscaba a mi bebé) la peluquería se convirtió en un intento constante de gustarme a mi misma…cuando no me gusto en exceso voy a la peluquería y a cambiar de corte.

El embarazo es un tiempo de tener mucho volumen y buen color, pero el postparto y la lactancia es época de cambio en todos los sentidos e incluye también que se cae todo el pelo que no se cayó durante el embarazo. Pero tranquilas, porque después todo vuelve a la normalidad.

Lo que sí es cierto, es que de verte tan lustrosa a observar los mechones correr por el tragadero de la ducha va una depresión de por medio y un deseo constante de cambio…(entiéndase la exageración)

Debo decir que nunca he tenido una peluquería de confianza, he sido más de las de “uy que largo! Aquí mismo!” entrar, lavar y cortar y listo. Pero ahora no y por fin entiendo a esa gente que habla de sus peluqueros como si fueran su médico de cabecera, gurús de la belleza relegados a secadores y tijeras, pero con mucho arte y psicología.

Verónica no me conocía de nada, pero después de tratar mis arrebatos de cortes, moldeados y flequillos me ha cogido el punto y ha hecho esta maravilla de cambio de look en…10 minutos y con una explicación sencilla…”Vero, estoy harta!” Cogió tijera, observó la melena y me pidió el visto bueno a su decisión… yo ya, me fío sin problemas, porque esta chica me tiene cogido el truco y da siempre en la clave.

Pero, ¿qué os parece si además os digo que le ha cortado el pelo a mi pequeño querubín de 15 meses sin un llanto, sin atarle, ni tener que sujetarle e incluso con una sonrisa de oreja a oreja y ganas de más por parte del candongo de mi hijo? Pues si! Y es que Vero es de esas personas que además tiene chispa con los peques, sabe entretenerles, atenderles y entenderles; no todo el mundo está dispuesto en este mundo a entender a los nenes.

Así que, si de por si una va a la peluquería a desestresarse, imaginad si además el churumbel se deja hacer y pasa un rato tranquilo. Porque yo no sé vosotras, pero yo eso de tenerle llorando o quejándose mientras me cortan el pelo como que me saca de quicio!.

Este post y este cambio de look se lo dedico a una mujer super trabajadora, que lucha por su negocio y además siempre lo hace con una sonrisa y mucha profesionalidad, que de eso, perdonadme, cada vez me encuentro menos.

Pero que gusto el comercio pequeño, por dios!!!

Bueno, ¿qué? ¿estoy guapa?jeje

2 COMENTARIOS

  1. Holaa, para que se te vea el corte hazte fotos en panorámica…. la verdad es que yo también estoy encantada con Vero, te hace exactamente lo que quieres y el trato es estupendo. Y ni que hablar de los precios 😍

    • Es verdad!! Los precios no los he comentado y….es fundamental decir que barato es poco para la calidad. Gracias Alicia por tu comentario, respecto a la panorámica…me pides una tecnología que no sé manejar!! jajajaja. Un besazo

DEJAR UN COMENTARIO